Mi infancia fue bien de ñoño
Photo by James Pond on Unsplash Mi infancia fue bien de ñoño Nada que no este orgulloso ni nada de eso, pero si uno mira objetivamente, la verdad es que fui un ñoño hecho y derecho, creo que con el tiempo lo deje de ser y hoy en día soy el usuario...


Photo by James Pond on Unsplash
Mi infancia fue bien de ñoño
Nada que no este orgulloso ni nada de eso, pero si uno mira objetivamente, la verdad es que fui un ñoño hecho y derecho, creo que con el tiempo lo deje de ser y hoy en día soy el usuario final que todos odian.
Arranque muy de chico con las primeras computadoras hogareñas, que eran tan precámbricas que directamente se conectaban a la TV, no tenían ni un monitor, era derecho a la TV. La resolución era lo que daban los televisores de tubo, hoy en día un iWatch tiene infinita mejor resolución de lo que nosotros podíamos conseguir. Mi primer compu de esas fue la Texas Instruments 99/4A — un nombre que podría ser también de un cohete, un submarino o una nueva mezcladora de cemento que venden por Sprayette. Estamos hablando de esto un poco más de 30, no mucho más, pero los suficientes. Si sos Millenial, probablemente creas que toda la gente que uso esas maquinas están muertas debido a la longevidad, pero no, paso hace 30 años nomas.
Luego de eso, recuerdo que hubo un evento potente en mi casa y fue cuando compraron la Talent MSX-200 (se ve que el tema de los nombres era algo bastante pujante). Esa maquina volaba al lado de la TI, pero seguía siendo una compu hogareña que se conectaba a la TV. En esa maquinola hice mis primeras incursiones en la programación, había hecho algún que otro curso de Basic y probaba mis capacidades ahi. De más esta decir que la forma de aprender de esos momentos era solamente via libro o con clases presenciales, no había nada mas. Internet ya existía, pero solamente en ámbitos de universidades de USA o milicia, ni por casualidad estaba accesible a lo que es ahora. Tampoco estaba ni siquiera desarrollada, eso paso muchos años después.
Mi afición con la compu era bastante notoria, pasaba unas buenas horas con eso y no necesariamente jugando, sino que trataba de aprender todo lo que podia. Llego el momento de la charla con mis viejos luego que fue avanzando la tecnologia y el próximo paso era pasarme a la XT. La XT fue mi primer PC, que ya sí tenia monitor (uno ámbar que te incineraba las corneas) pero al menos corría DOS (el Sistema Operativo de caracteres).
IBM invento los computadores personales y liberó los planos de las placas madre para que la gente pudiera hacer periféricos sobre esas placas, así ellos ser los que ofrecían el hardware madre y el resto de las compañías se asociaban con ellos para generar los dispositivos; con lo cual de alguna manera ser un imperio del hardware. Pero la gente con los planos, en vez de hacer periféricos para PC, se puso a hacer directamente PCs, con lo cual aparece el concepto de los clones.
Las maquinas IBM salían 4 veces los clones para un mismo funcionamiento, lo cual el mundo se llenó de clones, cosa que hizo que cada hogar tenga una computadora al alcance de la mano. La evolución era muy rápida, tan rápida que era imposible alcanzar los últimos modelos, primero estaba la XT, después surgió la AT 286, en donde deprecaba funcionalidad y compatibilidad con XT, después salió la 386, la 486 y finalmente la Pentium y así un sinfín de modelos que se iban actualizando todo el tiempo y uno ya tenia que pensar en cada cuanto tiempo actualizaba la maquina, ya que los modelos nuevos iban deprecando anteriores y el software aprovechaba los mejores recursos entonces si vos querías el ultimo software que te traía las mejoras y mejor performance, no quedaba otra que estar actualizado.
Los dispositivos y placas que se inventaban se vendían todo el tiempo, en ese momento uno tenia distintas opciones, podías ir a Galería Jardín en donde había una horda de negocios de computación, o bien tenias tu propio proveedor. La gente en ese momento, viajaba a Miami a la calle Flagler en dónde había un emporio de electrónicos a buen precio, viajaba todo el mundo y el cuento era que se había traído.
Mi relación con la compu tuvo un momento fuerte con el manejo del hardware, en donde yo directamente tenia mí compu sin el chapón para poder hacerle cambios de plaquetas o mejoras sin tener que estar desarmándola en todo momento. Era un placer desarmar los fierros y configurar distintas opciones. En ese momento tenía las ganas, el entusiasmo y la chance de hacerlo. Recuerdo que lo hacía también con amigos eso y hemos quemado cosas por jugárnosla a enchufar algo mal. Todo era parte del aprendizaje.
Hubo un antes y un después en mi vida como informático y fue la compra del Modem. La palabra Modem viene de Modulator-Demodulator y servía para conectarte telefónicamente con otros lados. Tenías que asignar una línea telefónica, llamabas por medio de un software y te conectabas a algún sitio. Repito, esto NO era Internet, falta para eso.
Existía un hermoso submundo que eran los BBS (Bulletin Board Systems) que eran unos portales a los cuales uno accedía de manera telefónica y tenía servicios extremadamente limitados, como descarga de programas, chat con el SysOp (System Operator — o bien, el dueño del BBS) y acceso a algunos artículos. La estética del BBS estaba hecho con pantalla de caracter, había que usar horas diseñando pantallas para que sean medianamente atractivas al resto de los usuarios y básicamente quieran quedarse en el sitio. Los sitios, podían ser usados una persona por vez, porque — obviamente — al ser una conexión telefónica, no admitía múltiples usuarios simultáneos. Imaginen hoy en día intentar entrar a un site y que el site le conteste que hay otro usuario en ese momento entonces hay que esperar. Absolutamente impensado.
En un momento tomé la decisión de armar mi propio BBS, había visitado varios, había investigado cómo hacerlo y bueno, vamos a hacerlo. Los BBS se distribuían en listas dentro de revistas como la PC Users, en donde figuraba el nombre del BBS, su teléfono, quien era el SysOp y en qué horario funcionaba, porque recordemos, que como esto era telefónico, la gente podía usar su teléfono personal. De hecho yo al principio usaba el teléfono de mi casa y lo tenía puesto en el BBS desde las 00:00 hs hasta las 5:00 am. Así y todo la gente llamaba y visitaba el sitio. Este temita del horario hizo que mi sueño obviamente se trastocaran fuerte, porque al principio uno quería ver quién se conectaba y por otro lado si te pedían chatear.
El BBS se llamaba Kaos TC BBS. Un nombre que tiene su explicación, dentro de lo de Kaos es un poco lo que era yo en ese momento y le apliqué la K porque estuve fuertemente influenciado por Get Smart! (El Agente 86). Lo de TC, viene por un viejo apodo mío en donde en el primario, un muchacho me apodó Cuchu y ese fue mi apodo por muchísimos años, tal es así que había gente que me conocía como Cuchu pero no tenía ni idea cuál era mi nombre en serio. De ahí se explica la C, la T es simplemente que había gente que me llamaba Tío Cuchu.
Las llamadas telefónicas en casa empezaron a caer en cualquier momento y como todos pensaron que mi proyecto era de corto plazo, no hubo demasiados cuestionamientos, pero luego empezó a molestar y decidimos poner una línea exclusiva para el BBS. Finalmente pude publicar que Kaos TC estaba disponible 24hs al día.
A todo esto, el BBS me implicaba una compu aparte, porque tenía que estar todo el día funcionando atendiendo llamados y cabe mencionar, que en ese momento, el BBS corría en DOS y ese sistema operativo no era multitarea, o sea, no podía dejar de fondo corriendo el BBS y mientras yo haciendo otra cosa, las cosas no funcionaban así todavía.
Otro tema particular que me gustaba muchísimo era el de la mensajería. Había varias redes de mensajería y vos podías estar inscriptas en varias, yo recuerdo estar en FidoNet (que era sin lugar a dudas la más importante), SouthNet y DeserticNet entre otras. El concepto de distribución de mensajes es distinto al que uno hace hoy en día y funcionaba de la siguiente manera:
Las redes de mensajería tenían una estructura piramidal, en donde por un lado tenías el Host (que era el dueño) después tenías los Hubs que dependían del Host, y abajo de cada Hub tenías los Nodes y abajo de cada Node tenías los Points. Un Hub podía tener varios Nodos y varios Nodos podían tener varios Points. Los points no podían tener a nadie. La transmisión de la mensajería se hacía de manera telefónica e incremental, llamabas a tu superior y se producía todo el intercambio de datos y al día siguiente cuando te despertabas tenías toda la mensajería al día.
La mensajería tenía un formato parecido a lo que es Reddit hoy, que es, vos tenías una red y por cada red tenía distintos canales en los cuales se hablaban de distintos temas. Tenías tu editor de mensajes con el cual consumías todo el correo y podías escribir los mensajes. Lo más interesante de estas redes de mensajería era gente que no se conocía ni por foto y probablemente ni por nombre, absolutamente anónima, se intercambiaban mensajes todos los días a un nivel que esperabas a la mañana para poder seguir con la mensajería. Cada tanto se realizaban eventos en donde, ponele, te juntabas en una pizzería y charlabas con la gente que le ponías cara finalmente en esas reuniones. Esas reuniones eran comunes y siempre iba gente, a veces más y a veces menos, pero estaban buenas, conocías gente de palos totalmente distintos al de cada uno y veías como por ejemplo el pibe que manejaba una de las redes de mensajería que aparte era SysOp de un BBS, tenía 14 años.
En algunas redes de mensajería éramos más futboleros y directamente en vez de a comer pizza, nos juntábamos a jugar al fútbol. Estos eventos eran comunes y esperados por la mayoría de la gente; de hecho, las primeras parejas informáticas que se conocieron vía tecnología, no me sorprendería que hayan sido por este medio (conozco una pareja que se conoció así).
El armado del BBS fue un proyecto hermoso, que duró 4 años y aprendí un montón y aparte, conocí otro montón de gente con la cual todavía hablo. El motivo de la finalización del proyecto fue por la llegada de Internet. Ya no tenía sentido tener corriendo esa plataforma en DOS cuando ya había Windows y conectividad con la novedosa World Wide Web.
La parte posterior a esto ya empieza a tener un tinte más laboral, empecé a programar en Turbo Pascal, aprendiendo por mi cuenta y también por mis compañeros. Fui programador por más de 10 años y lo hice en distintos lenguajes, pero llegó un momento que empecé a soñar con código fuente y supe que eso estaba mal. Llegué a un estado en donde me iba a dormir, soñaba con resolución de problemas, efectivamente los resolvía y cuando me despertaba, ya estaba listo para ponerme a codear y continuar con lo que estaba haciendo.
Eran otros momentos, hoy en día el desarrollo de software cambió muchísimo y para mejor, hay metodología, hay documentación, hay herramientas y se empezó a respetar un poco más a los profesionales IT que antes no sucedía tanto. Antes era así: Fui al cliente, quiere un programa que le haga la facturación, para cuando lo tenés? Imposible saberlo con esa información, pero a codear (programar).
Yo había encontrado que mi momento para codear era mayoritariamente de noche, me ponía auriculares, escuchando Hermética o Los Redondos y estaba horas y horas codeando, sin que nadie me moleste y sacando buenas cosas. A veces extraño esa independencia en donde era yo solo contra la máquina, auriculares todo el día y luego hacer andar los programas.
La tecnología me acompañó, me acompaña y me acompañará hasta los últimos días, fue mi motivación y hoy es mi sustento. Muchas veces me pregunto si podría haberme dedicado a otra cosa, pero repaso esta historia y creo que fue una sabia decisión dedicarme a la tecnología. Esta historia la tengo presente siempre, me hace recordar mis orígenes y el desencadenamiento de las cosas; también me sirve para reflexionar que la curiosidad también es buena en la tecnología, no recuerdo haber tenido la misma curiosidad en otros aspectos y ahora lo tengo en cuenta a la hora de educar a mis hijas.
Lo que más rescato es que pude hacer de lo que fue mi hobby por muchísimos años, mi profesión y a esta altura del partido, lo sé, fui un ñoño y estoy agradecido de haberlo sido.